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Después de un intenso recorrido de 11 días y más de 18.000 kilómetros por cuatro países africanos, el papa León XIV ha finalizado su visita a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, donde ha enfatizado la necesidad de justicia social, paz y libertad en la región.
En cada uno de los países visitados, el pontífice ha insistido en la importancia de trabajar en favor del bien común y no de intereses particulares, y ha pedido que se salvaguarde la dignidad de la persona humana, especialmente en los más pobres y vulnerables. En la misa celebrada en Mongomo, ciudad natal del presidente guineano Teodoro Obiang, León XIV pidió que se superen las desigualdades y se trabajen para el bien común.
Guinea Ecuatorial, a pesar de tener una alta renta per cápita gracias a la exportación de petróleo, enfrenta significativos desafíos de pobreza, con aproximadamente el 50,7% de su población viviendo bajo la línea de pobreza nacional, según datos del Banco Mundial. El papa ha exhortado a los líderes del país a que trabajen para que las riquezas naturales sean una bendición para todos y no solo para unos pocos.
En Angola, otro de los países visitados, León XIV pidió que se elimine la lacra de la corrupción y que se trabajen para una distribución más justa de la riqueza. Ante 100.000 fieles en la misa celebrada en la capital, el pontífice criticó la lógica extractiva que ha generado sufrimiento, muertes y catástrofes sociales y ambientales en la región.
El viaje del papa ha estado marcado por las críticas del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien lo calificó de débil y terrible en política exterior. Sin embargo, León XIV ha respondido que no teme a la administración Trump y que seguirá levantando la voz en favor de la paz, como manda el evangelio. En su vuelo de regreso, el papa aclaró que sus discursos en África no eran respuestas al presidente de los Estados Unidos y que no tenía interés en seguir debatiendo sobre ese episodio.
El pontífice también se refirió a la situación en Camerún, donde pidió que se trabajen para erradicar la pobreza y la corrupción, y que se promuevan las instituciones y las estructuras que permitan el desarrollo de la región. En Argelia, León XIV eligió el mensaje de que es posible un futuro de justicia, paz, concordia y salvación, y visitó los lugares de la vida del santo de Hipona, el antiguo nombre de la ciudad de Annaba.
En resumen, el viaje de León XIV por África ha estado centrado en la justicia social, la paz y la libertad, y ha sido un llamado a los líderes de la región a que trabajen para el bien común y no solo para intereses particulares. El papa ha insistido en la importancia de superar las desigualdades y de promover la dignidad de la persona humana, especialmente en los más pobres y vulnerables.