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Las autoridades de salud en Costa Rica han expresado su preocupación ante el aumento sostenido de contagios de dengue en todo el país, con un total de 1,411 casos acumulados durante las primeras 24 semanas epidemiológicas de 2026. Aunque esta cifra representa una reducción del 8 % en comparación con el mismo período del año anterior, el incremento constante de casos en las últimas semanas ha puesto en alerta a los especialistas.
Según los informes más recientes, el número de casos comenzó a aumentar significativamente a partir de la semana epidemiológica 17, lo que atribuyen a factores climáticos favorables para la reproducción del mosquito transmisor. De los 1,411 casos acumulados, 24 pacientes han presentado signos de alarma, lo que requiere un seguimiento médico estricto para prevenir complicaciones graves.
La región del Pacífico Central es actualmente la zona con la mayor cantidad de contagios reportados en el país, con una incidencia más elevada en comparación con otras áreas. Esto ha llevado a las autoridades a fortalecer las acciones de vigilancia, fumigación y control de criaderos en comunidades consideradas de alto riesgo. Las altas temperaturas, combinadas con lluvias intermitentes y los efectos del fenómeno de El Niño, crean un entorno propicio para la proliferación del mosquito.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud mantiene activas campañas de prevención dirigidas a la población. Se recomienda a los ciudadanos eliminar cualquier recipiente que acumule agua estancada, limpiar frecuentemente patios y techos, revisar llantas, baldes y envases en desuso, y proteger depósitos de agua para evitar que se conviertan en criaderos del mosquito. Además, se insta a la ciudadanía a buscar atención médica inmediata ante síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor muscular, malestar general o molestias detrás de los ojos.
El dengue sigue siendo uno de los principales desafíos de salud pública en América Latina, y organismos internacionales han advertido que los cambios climáticos y la expansión de áreas favorables para el mosquito están contribuyendo al aumento de casos en la región. Por lo tanto, es fundamental mantener esfuerzos permanentes de vigilancia y prevención. Mientras las autoridades costarricenses refuerzan las estrategias de control vectorial, la participación activa de las comunidades es clave para reducir la propagación del dengue y proteger la salud de la población durante el resto del año.
En este contexto, las autoridades sanitarias destacan la importancia de la colaboración entre los diferentes sectores de la sociedad para abordar este desafío. La lucha contra el dengue requiere una respuesta coordinada y sostenida, que incluya no solo a las autoridades de salud, sino también a las comunidades, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado. Solo a través de este esfuerzo conjunto se puede lograr reducir la incidencia de la enfermedad y proteger la salud de la población costarricense.