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En un comunicado oficial, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que no se crearán fosas comunes para los fallecidos a causa de los recientes terremotos que azotaron el país. En su lugar, se entregará a los cuerpos a sus respectivas familias para que puedan realizar los funerales de acuerdo con sus tradiciones y creencias.
La prioridad del gobierno, según Rodríguez, es brindar protección y apoyo a los sobrevivientes y a las familias que se encuentran en campamentos temporales. En un mensaje publicado en X, destacó que la atención a estos grupos es la principal preocupación en este momento: “Nuestra prioridad es proteger la vida de quienes sobrevivieron, de las familias que hoy se encuentran en campamentos transitorios y de quienes aún necesitan un lugar seguro”.
A medida que pasa el tiempo desde los terremotos, la emergencia comienza a cambiar de fase. Aunque las labores de búsqueda y rescate continúan en la llamada zona cero, que incluye áreas como La Guaira y Caracas, expertos advierten que el tiempo para encontrar personas con vida se está agotando. La frustración crece entre las familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.
Según Sebastián Mocarquer, encargado de búsqueda y rescate de la Organización de las Naciones Unidas, la probabilidad de encontrar personas vivas disminuye significativamente después de los primeros días. “La mayor cantidad de rescates se hace en los primeros tres días. Luego hay una ventana entre los 3 y 7 días donde hay oportunidad de búsqueda y oportunidad de hacer rescates, pero la probabilidad de éxito baja de manera significativa”.
En zonas como Catia La Mar, donde el impacto de los terremotos fue particularmente devastador, las familias buscan recuperar los cuerpos de sus familiares entre los escombros. Denuncian una respuesta lenta e insuficiente por parte de las autoridades. Hasta el momento, las cifras oficiales reportan 2.595 muertos, aunque no se ha proporcionado una estimación clara del número de desaparecidos, lo que ha generado cuestionamientos por parte de organizaciones y observadores.