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Un estudio reciente ha revelado que la discapacidad neurológica está en aumento en América, a pesar de que la mortalidad por estas enfermedades ha disminuido desde 1990. Esto ha llevado a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a alertar sobre la necesidad de transformar los sistemas de salud en la región.
La investigación muestra que 470 millones de personas en América están afectadas por trastornos neurológicos, lo que representa una carga significativa para los sistemas de salud. El estudio también destaca que la discapacidad crónica está aumentando, lo que requiere una mayor atención y tratamiento.
Según el investigador principal del estudio, Ramón Martínez, cada vez más personas están sobreviviendo a los trastornos neurológicos, pero están quedando con secuelas que requieren atención y tratamiento a largo plazo. Esto está teniendo un impacto significativo en la calidad de vida y la productividad laboral de las personas afectadas.
El estudio también identifica las principales causas de discapacidad neurológica en diferentes grupos de edad. En menores de cinco años, los defectos del tubo neural, los trastornos del espectro autista y la epilepsia son las principales causas de discapacidad. En jóvenes, la migraña es una de las principales causas de discapacidad, mientras que en los adultos mayores, el Alzheimer y otras demencias son las principales causas.
La OPS también destaca que una parte importante de la carga de discapacidad neurológica puede prevenirse. La hipertensión es un factor de riesgo importante para los accidentes cerebrovasculares, mientras que los niveles elevados de glucosa favorecen la aparición del Alzheimer y otras demencias. La contaminación del aire y la exposición al plomo también son factores de riesgo importantes.
El director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS, Anselm Hennis, sostiene que controlar la hipertensión y otros factores de riesgo tendría un impacto positivo directo en la salud neurológica. El estudio también identifica marcadas diferencias entre los países de la región en cuanto a la carga de discapacidad neurológica.
Como respuesta, los autores del estudio plantean integrar la atención neurológica en la atención primaria, ampliar los servicios de tratamiento y cuidados de largo plazo, y reforzar las políticas de prevención. Advierten que, ante el acelerado envejecimiento de la población americana, fortalecer estas estrategias será determinante para preservar la calidad de vida de cientos de millones de personas en las próximas décadas.