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En un giro significativo, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández ha regresado a su país natal para someterse a un proceso judicial relacionado con acusaciones de fraude y lavado de activos. Esto sucede casi ocho meses después de que recibiera un indulto total por parte del presidente estadounidense Donald Trump, el cual anuló su condena de 45 años por narcotráfico.
La llegada de Hernández, de 57 años, se produjo en el aeropuerto internacional Palmerola, ubicado a unos 75 kilómetros al norte de Tegucigalpa, en un vuelo privado proveniente de Miami, alrededor de las 8:30 hora local. Fue recibido por su familia, incluyendo a su esposa, la exprimera dama Ana García, su madre, Elvira Alvarado, y tres de sus cuatro hijos, con quienes compartió un emotivo reencuentro después de más de cuatro años de separación desde su extradición a EE.UU. en abril de 2022.
Tras su llegada, Hernández y sus familiares se arrodillaron cerca de la pista para ofrecer una oración, en un momento marcado por la emoción de su regreso a Honduras. El expresidente llegó acompañado de un grupo selecto de allegados, entre ellos los generales Willy Oseguera, Tulio Romero y Javier Barrientos, quienes testificaron a su favor durante el juicio por narcotráfico en Nueva York, así como su abogado en Estados Unidos, Renato Stabile.
Después de cumplir con los trámites migratorios, Hernández abandonó la terminal aérea rumbo a una finca cercana, donde participará en un acto de bienvenida y acción de gracias organizado por amigos. Su agenda de retorno incluye también un acto convocado por su familia en el aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, donde se espera que su esposa le devuelva el anillo de matrimonio que él le entregó antes de ser recluido en una cárcel hondureña, previo a su extradición.
El retorno de Hernández ha generado una notable polarización política en Honduras. Mientras que sus seguidores argumentan que enfrentará la justicia para demostrar su inocencia, sectores opositores cuestionan el perdón concedido por Washington y exigen que responda ante los tribunales hondureños. Las autoridades hondureñas desplegaron un amplio operativo de seguridad en los alrededores del aeropuerto y en las principales vías de acceso, mientras decenas de periodistas nacionales e internacionales y cientos de simpatizantes se concentraron en la terminal aérea para seguir su llegada, con consignas de apoyo y banderas del Partido Nacional, al que pertenece Hernández.
El expresidente había anunciado su regreso a inicios de julio, después de que un juez suspendiera provisionalmente la orden de captura en su contra y la alerta roja internacional, tras aceptar una solicitud de presentación voluntaria presentada por su defensa. Hernández deberá enfrentar a la Justicia local por un caso de presunto lavado de activos y fraude, cuya audiencia inicial de declaración de imputado está prevista para el próximo 3 de agosto.